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Aniversario de la Victoria sobre el Ejército Español en Tampico

 

Los años veinte del siglo XIX fueron de pérdida para la monarquía española, que, en 1821, fue apartada de su joya más preciada, la Nueva España, que consolidó su independencia mediante un pronunciamiento militar, legitimado por el Plan de Iguala, el 24 de febrero de 1821, en el cual se estipuló la creación de un nuevo ejército denominado de las Tres Garantías, cuya misión era conseguir y asegurar la independencia, ser garante de la religión católica y fomentar la unión entre europeos y americanos. A la par que fraguaba el movimiento impulsado por Agustín de Iturbide, para la obtención de la independencia mexicana, las cortes españolas enviaron a Juan O’Donojú como jefe político superior de la Nueva España. A su llegada se percató que el movimiento trigarante había cobrado fuerza y que la independencia era un hecho. Junto con Iturbide sancionó esta nueva situación, mediante la firma de los Tratados de Córdoba, el 24 de agosto del mismo año.

La formación del Imperio Mexicano no fue del agrado del rey Fernando VII de España, quien se rehusó a reconocer los Tratados de Córdoba, y, por el contrario, intentó reconquistar a la Nueva España. Al efecto, mantuvo tropas españolas en el fuerte de San Juan de Ulúa, Veracruz, que capitularon en noviembre de 1825. Un intento de rebelión pro-española en Texcoco fue reprimido por el general José Antonio Echávarri. Finalmente, el 7 de abril de 1829 se emitió la Real Orden para iniciar una expedición de reconquista, designando al brigadier Isidro Barradas para invadir México al mando de 3.376 hombres. Barradas desembarcó en La Habana, Cuba, en mayo de 1829.

La expedición zarpó de la isla el 5 de julio de 1829, con una escuadra bien organizada y suficiente armamento. El 26 desembarcaron en Cabo Rojo, Veracruz, a doce leguas de Tampico. El 29 de julio Barradas dio la orden de emprender la marcha tierra adentro. No obstante, desde el inicio de la expedición, padecieron las primeras bajas por el calor, la falta de agua potable, las enfermedades de la región costera y las fatigosas marchas sobre la arena.

Luego de algunas escaramuzas y enfrentamientos, además de incendiar el Fortín de La Barra en la ribera sur del Pánuco, Barradas entró a Tampico e instaló ahí su cuartel general para iniciar la operación de reconquista. Sin embargo, el gobierno mexicano presidido por el general Vicente Guerrero movilizó tropas al mando de Antonio López de Santa Anna y Manuel de Mier y Terán, quienes organizaron un ataque exitoso, derrotando en toda la línea al ejército invasor. En representación de los expedicionarios, Barradas capituló el 11 de septiembre de 1829. Los expedicionarios españoles abandonaron para siempre el suelo de nuestro país y junto con ello los sueños de reconquista.

 

Bibliografía consultada:

Jesús Ruiz de Gordejuela Urquijo, Barradas: El último conquistador español. La invasión a México de 1829, México, INEHRM, Primera edición electrónica 2019.

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